
OMAR MEDINA
POLO, Barahona.- Lo que parecía una fiesta de confraternidad, prosperidad y esperanza por la despedida del 2024 y la bienvenida al 2025 terminó bajo una lluvia de tiros, bombas lacrimógenas y botellazos en el centro del municipio de Polo entre Policías y lugareños.
La escena fue aterradora y el pueblo de Polo parecía un “infierno” en la tierra por los gases de las bombas que dispararon los policías se esparcieron a varias cuadras afectando la salud desde los más pequeños y personas adultas que permanecían a la espera del año en sus hogares.
Según testigos del episodio violento, todo transcurría con plena normalidad, hasta que el reloj marcó las 11:40 de la noche del martes 31 de diciembre y los miembros de la Policía bajo el mando del coronel García, supervisor de la zona de Cabral, Polo y Las Salinas, iniciaron el proceso del cierre del negocio de expendio de bebidas alcohólicas donde los pobladores tenían programado esperar su nuevo año 2025, fue interrumpido cuando los uniformados apagaron la música y cerraron el negocio para evitar desórdenes. Al fin y al cabo, el clima se puso tenso porque los ánimos se fueron agitando por la discusión que surgió entre autoridades y lugareños, dejando como resultado varios heridos de bala y más de una veintena de intoxicados por las bombas.
Según medios locales, el joven Maiki Yunior Báez Rubio, de 20 años, recibió un disparo en una pierna, recibió los primeros auxilios en el hospital de Polo y referido al Jaime Mota de Barahona donde se encuentra ingresado.
Los pobladores de Polo nunca imaginaron que el 2025 le iba entrar en medio de tiros, bombas y botetellazos. Dicen que el orden se le escapó de las manos a las autoridades al tratar de poner freno a un ambiente que se celebraba el plena armonía.
Decenas de lugareños acudieron al hospital de Polo a requerir asistencia propia o para algún familiar por las afectaciones que presentaban.

