OMAR MEDINA
BARAHONA.- En su afán de no dejar “cabos sueltos” antes de marcharse del Gobierno este 16 de agosto, el presidente Danilo Medina, inauguró al “vapor” la carretera Azua-Barahona, dejando parte, de la vía, sin señalización y los conductores de noche se desplazan “a tientas”.
La carretera tiene una longitud de 72 kilómetros y su inauguración se llevó a cabo el miércoles cinco de agosto, con la presencia del senador Eddy Mateo Vásquez, los ministros Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta; Hacienda, Donald Guerrero; el gobernador de Barahona, Carlos Manuel Florián; el obispo monseñor Andrés Napoleón, entre otros.
En su discurso, el ministro de Obras Públicas, Ramón Pepín, dijo que la carretera mejorará la movilidad en esta parte del Sur, mientras, que no es recomendable transitar en horas nocturnas porque la vía se pone muy oscura por la falta de “ojos” de “gatos” y otras señalizaciones, los conductores viajan dando “tumbos” porque pierden la visibilidad cuando cae la noche.
En su engañifa, Pepín, continuó con su “pantomima” al señalar que la carretera Azua-Barahona “cumplen con las normativas y reglamentos nacionales de Obras Públicas, así como las normas de la “Asociación Americana de Autopistas Interestatales y Oficiales de Transporte, conocida como (AASHTO)”, se contempla que por las noches los conductores no visualizan en cuál de los dos carriles se desplaza porque no tiene la línea divisoria y los usuarios no tienen ningún tipo de seguridad.
Usuarios claman al ministro designado de Obras Públicas, Deligne Ascención, hacer una profunda auditoría de los recursos que el Gobierno invirtió en la citada carretera, ya que la misma no cumple mínimamente con las normas sobre las mejoras de la carretera, además piden esclarecer el destino de los fondos que el Estado invirtió para la compra de las señalizaciones.
La vía sí cuenta con algunos kilómetros interrumpidos de señalización después de pasar de Fondo Negro.

