OMAR MEDINA
LA CIÉNAGA, Barahona.- Franklin había terminado su día de trabajo como ayudante de albañilería, en el horario acostumbrado, en la construcción de un local que albergará una discoteca en el malecón de La Ciénaga, decidió ir al mar Caribe a quitarse de encima el polvillo del cemento, pero nunca desfiló por su imaginación que sería su último baño porque murió trágicamente ahogado.
El joven de nacionalidad haitiana habría entrado al mar a un lugar denominado La Posita, cuyo sitio es dócil cuando el mar no está bravo, pero sí el oleaje es alto se convierte rápidamente en peligroso para aquellos que no tienen la destreza de nadar.
Espectadores dicen que el joven se estaba bañando desde temprano y salió justamente a eso de las 6: 00 p.m.
El cuerpo duró varias horas sumergido y fue expulsó a más de 100 metros, próximo a las inmediaciones del cementerio municipal.
El médico legista examinó el cuerpo sin vida y certificó que murió por asfixia por inmersión, no presentaba traumas, solo unos golpes en los dientes fruto a los choque con las piedras. En los bolsillos tenía una mínima cantidad de dinero.

