Omar Medina
Cerca de tres años después de que el Gobierno interviniera las instalaciones del hospitalPrograma de Asistencia a Paraíso (PAP) para su remodelación y ampliación, los servicios médicos continúan funcionando de manera provisional en una pequeña vivienda del barrio Las Caobas, donde el personal sanitario asegura que trabaja en condiciones de precariedad, sin medicamentos suficientes, con equipos deteriorados y sin las condiciones mínimas para responder a las emergencias que se presentan diariamente.
La situación mantiene preocupados tanto a los trabajadores de la salud como a los residentes del municipio de Paraíso y comunidades aledañas, debido a que el establecimientoconstituye uno de los principales puntos de asistencia médica para una población que, ante cualquier complicación de salud, debe ser trasladada al municipio de Enriquillo o a la ciudad de Barahona.
El inmueble utilizado provisionalmentepresenta filtraciones en diferentes áreas, especialmente en el consultorio principal y la reducida sala de espera, donde, según denunciaron trabajadores del establecimiento, cuando llueve el agua penetra por el techo y cae sobre los espacios destinados a la atención de los pacientes.
La sala de espera, además de su reducido tamaño, está separada mediante una sábana del área donde se realizan las suturas, una situación que evidencia las limitaciones de espacio y privacidad con las que deben desenvolverse médicos y enfermeras.
En ese mismo lugar se encuentra una camillautilizada para atender pacientes con traumas y realizar suturas, cuya estructura metálica presenta un avanzado estado de oxidación. Tampoco dispone del papel protector que debe colocarse sobre su superficie, debido a que, según el personal, ese material no llega al establecimiento.
Otra de las camillas permanece sostenida con una piedra porque su sistema de frenos no funciona. El equipo también presenta deformaciones y deterioro, mientras que la camilla destinada a la aplicación de inyecciones se encuentra igualmente en malas condiciones.
Los trabajadores aseguran que, pese a esas limitaciones, tienen que continuar ofreciendo asistencia a los pacientes que llegan diariamente en busca de atención médica.
Escasez de medicamentos obliga a pedir insumos en otros centros
Una de las principales dificultades que enfrenta el hospital provisional es la falta de medicamentos y materiales gastables, situación que, según las denuncias, obliga al personal a solicitar ayuda a otros establecimientos sanitarios para poder atender a los pacientes.
De acuerdo con las informaciones ofrecidas, cuando se agotan los guantes, medicamentos y otros insumos indispensables, los responsables del centro tienen que acudir a las unidades de atención primaria del barrio Las Caobas y de Las Yaguas, así como al hospital del municipio de Enriquillo, para solicitar pequeñas cantidades de los materiales disponibles.
Los denunciantes explicaron que esta prácticase ha convertido en una necesidad frecuente, debido a que el establecimiento no recibe los suministros suficientes para responder a la cantidad de pacientes que demanda sus servicios.
Entre los medicamentos cuya escasez señalaron figuran diclofenaco, dexametasona, ketorolaco, hidrocortisona y productos utilizados para nebulizaciones, tratamientos que consideran indispensables para atender determinadas emergencias y afeccionesrespiratorias, especialmente entre los niños.
También denunciaron la falta de materialespara realizar suturas, al señalar que disponen de instrumentos muy limitados para atender a las personas que llegan con heridas.
Según explicaron, en ocasiones los pacientes o sus familiares tienen que adquirir por cuenta propia los medicamentos y materialesnecesarios para recibir asistencia, debido a que el establecimiento no dispone de ellos.
- La vitrina destinada al almacenamiento de medicamentos también refleja las condiciones del centro. Además de encontrarse deteriorada y oxidada, permanece con pocos insumos, según las denuncias del personal.
Los trabajadores manifestaron que el encargado del establecimiento se ve obligado a gestionar medicamentos en diferentes centros sanitarios y que, cuando estos disponen de algunos productos, les facilitan pequeñas cantidades para resolver las necesidades más urgentes.
Apenas cuatro enfermeras disponibles para cubrir las 24 horas
La falta de personal constituye otra de las dificultades que enfrenta el hospital provisional de Paraíso.
Según las informaciones suministradas, el establecimiento cuenta con cinco enfermeras, pero una se encuentra de licencia por maternidad, por lo que solamente cuatro están disponibles para cubrir los servicios durante las 24 horas del día.
Esta cantidad resulta insuficiente, de acuerdo con los trabajadores, debido a que el hospitaldebe responder a las necesidades sanitarias de todo el municipio y de comunidades cercanas.
En cuanto al personal médico, indicaron que dispone de cinco doctores, quienes tienen que organizarse mediante turnos para garantizar la atención de los pacientes. Consideran necesario aumentar la cantidad de profesionales.
La demanda de asistencia médica es constante. Según los testimonios, diariamente acuden entre 50 y 60 pacientes, cifra que puede variar dependiendo de las enfermedades que afecten a la población.
Entre las afecciones que se presentan con mayor frecuencia mencionaron vómitos, diarrea, fiebre, dolores corporales y otros problemas de salud que requieren evaluación y tratamiento.
Al centro llegan residentes del municipio de Paraíso, así como de San Rafael, Ojeda y otras comunidades de la zona costera de Barahona, cuyos habitantes utilizan el establecimientocomo punto de asistencia ante cualquier emergencia.
Los trabajadores explicaron que la cantidad de pacientes, sumada a la falta de medicamentos, equipos y personal, dificulta ofrecer una atención adecuada.
Sin oxígeno ni equipos para responder a emergencias
Aunque el establecimiento ha funcionado tradicionalmente como un centro de atención de emergencias, sus trabajadores sostienen que nunca ha contado con todos los equipos y recursos necesarios para cumplir plenamente esa función.
Actualmente, según denunciaron, carece de un sistema de suministro de oxígeno, equipospara realizar análisis clínicos y otros instrumentos indispensables para atender determinadas complicaciones de salud.
Esta situación obliga a que muchos pacientessean referidos al hospital de Enriquillo o a establecimientos de Barahona, incluso cuando llegan buscando una respuesta inmediata a sus problemas médicos.
- El personal explicó que, cuando se presenta un paciente en estado delicado, los médicos y enfermeras hacen lo que está a su alcance con los pocos recursos disponibles, mientras solicitan la intervención del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 para gestionar su traslado.
En ese sentido, señalaron que el hospital provisional funciona prácticamente como un punto de estabilización y primera asistencia, debido a que no dispone de las condiciones necesarias para resolver muchas de las emergencias que recibe.
Los denunciantes consideran contradictorio que algunas unidades de atención primariadispongan de mayores cantidades de insumosque un establecimiento que debe responder a situaciones de emergencia durante las 24 horas.
Aseguran que esta realidad coloca al personal médico en una posición difícil frente a los pacientes y familiares, quienes llegan esperando recibir asistencia y muchas veces tienen que desplazarse a otros municipios para completar el tratamiento.
Filtraciones, plagas y peligro de desprendimiento del plafón
A las dificultades sanitarias se suman las condiciones físicas de la vivienda donde opera provisionalmente el hospital.
Los trabajadores denunciaron que las filtraciones son tan frecuentes que, durante las lluvias, el agua penetra en varios puntos del inmueble, incluyendo espacios donde se realizan consultas y procedimientos médicos.
Expresaron preocupación por el estado del plafón, debido a que la acumulación de agua podría provocar desprendimientos y poner en peligro a pacientes y trabajadores.
Según sus testimonios, cuando llueve se producen filtraciones de tal magnitud que en algunos espacios se percibe una cantidad considerable de agua dentro de la vivienda.
Asimismo, denunciaron la presencia frecuente de ratones, ciempiés, cucarachas, moscas y mosquitos, situación que consideran incompatible con las condiciones de higiene que debe reunir un establecimiento sanitario.
Las deficiencias también afectan los servicios básicos. El suministro de agua presenta dificultades y el voltaje eléctrico es tan bajo que, según explicaron, ni siquiera permite el funcionamiento adecuado del bebederodisponible.
El establecimiento tampoco cuenta con neverani estufa para atender determinadas necesidades del personal que permanece de servicio durante largas jornadas.
De acuerdo con las denuncias, los trabajadores tienen que cubrir diariamente de sus propios recursos los gastos de alimentación, incluyendo desayuno, almuerzo y cena, debido a que no disponen de facilidades para preparar o conservar alimentos.
Médicos y enfermeras denuncian falta de seguridad tras violento incidente
La ausencia de vigilancia policial constituye otra de las preocupaciones del personalsanitario, especialmente durante las noches y madrugadas, cuando se presentan situaciones de violencia que pueden poner en peligro la integridad de los trabajadores.
Los denunciantes relataron que recientemente se produjo un incidente entre varias personas que habían participado en una riña y acudieron al establecimiento para recibir asistencia por heridas de arma blanca.
Pero mientras eran atendidos aparecieron otros participantes de la riña, lo que provocó que se reanudara el enfrentamiento en las inmediaciones del establecimiento.
La situación se tornó tan peligrosa que la doctora y la enfermera que se encontraban de servicio durante la madrugada tuvieron que encerrarse en el baño para protegerse.
De acuerdo con los testimonios, los involucrados volvieron a enfrentarse con armas blancas, generando momentos de tensión y temor entre el personal.
Los empleados explicaron que el establecimiento solamente cuenta con un portero, quien no dispone de los medios necesarios para intervenir ante situaciones violentas de esa naturaleza.
Por esta razón, solicitaron la asignación de seguridad policial, especialmente durante el horario nocturno, para proteger a médicos, enfermeras, pacientes y demás trabajadores.
Los trabajadores recordaron que, antes de que las instalaciones originales fueran intervenidas para su remodelación, el hospital Programa de Asistencia a Paraíso no pertenecía al Servicio Nacional de Salud (SNS).
Explicaron que, posteriormente, el establecimiento fue incorporado a ese sistema, lo que generó expectativas de que mejorarían las condiciones laborales, el suministro de medicamentos, la disponibilidad de equipos y la calidad de los servicios.
Sin embargo, sostienen que, pese a ese cambio administrativo, continúan enfrentando prácticamente las mismas dificultades y que algunas condiciones se han agravado debido al prolongado funcionamiento en una vivienda que no reúne los requisitos adecuados.
Reclaman terminación de la remodelación del hospital
Ante esta situación, los trabajadores y residentes esperan que las autoridadesagilicen la terminación de los trabajos de remodelación y ampliación del edificio original del hospital Programa de Asistencia a Paraíso, intervenido hace cerca de tres años.
Asimismo, señalaron que la conclusión de la infraestructura debe estar acompañada del suministro de medicamentos, equipos de emergencia, materiales de sutura, camillas en buen estado, oxígeno y personal suficiente para responder a las necesidades de la población.
Los trabajadores reiteraron su llamado al Servicio Nacional de Salud y a las autoridades correspondientes para que intervengan ante las necesidades del establecimiento, garanticen el abastecimiento de medicamentos y aceleren la entrega de las instalaciones originales.
Las denuncias corresponden a testimonios del personal del centro. Queda pendiente obtener la versión del SNS y de las autoridadesresponsables de la remodelación sobre el avance de la obra, el abastecimiento y las condiciones de funcionamiento del establecimiento.

